sábado, 26 de noviembre de 2016

LA MUERTE DE UN AGENTE

LAS COSAS POR SU NOMBRE
 

Ha muerto uno de los agentes más importantes de la historia contemporánea. Aquel que con mano de hierro supo ser una herramienta absolutamente funcional para su tiempo y para la posteridad que es el hoy y el ahora.
La izquierda lo llorará como mártir y la derecha brindará exhumando el cadáver de la Guerra Fría.
Los nacionalistas ni lloramos ni brindamos. Por el contrario, vemos pasar el cuerpo de quien operó para una dialéctica cumpliendo un rol fundamental, especialmente para el occidente. Sirvió a esa dialéctica comunismo-liberalismo siendo él mismo y en rigor, una expresión del mismo mal: porque nosotros sabemos muy bien que ambos enemigos son amigos en la intimidad. Es más, el uno es hijo del otro.
Por eso repudiamos las expresiones de tantos medios de comunicación que persisten en los estereotipos. El mundo globalizado de hoy, con las finanzas internacionales conduciendo sus destinos, necesitaba del difunto en su ingeniería. Tanto como hoy necesita de la izquierda y la derecha.
En materia política, la única solución sigue siendo la que nunca se ensayó en nuestro país: NACIONALISMO, NACIONALISMO y NACIONALISMO.

 

No hay comentarios: